Cuando se trata de dirigirse de un lugar a otro, la pregunta que con más frecuencia se escucha es “Yo quiero, pero ¿cómo lo hago?”.

No se enfoque en el “cómo”, concéntrense en el “qué”. El “cómo” se introduce en la cabeza intentando descifrar el misterio de la acción. El “qué” lo impulsa a dar los pasos de acción que se pueden emprender. El “cómo” es intangible y evasivo. El “qué” lo conduce a dar los pasos concretos y específicos que puede dar para transformar su meta en realidad.

A fin de realizar lo que necesita, lo único que se debe saber es “qué” es lo que se requiere realizar.

El “qué” conduce directamente a los pasos que se dan para llevar a cabo el proceso. El “qué” impide que uno entre al misterioso reino de lo desconocido.

Por supuesto, existe un valor en explorar el “cómo”  de nuestro universo; no obstante, cuando usted esté intentando producir resultados en su vida, tal exploración es más bien un obstáculo que una necesidad.

Si usted está listo para emprender la acción no se paralice con el “cómo”. Concentre su atención de inmediato en el “qué”. En otras palabras, supere la pregunta filosófica y vaya directo al proceso de la acción.




    Responder

    Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

    Logo de WordPress.com

    Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

    Google photo

    Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

    Imagen de Twitter

    Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

    Foto de Facebook

    Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

    Conectando a %s

    This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.



A %d blogueros les gusta esto: