Archivo para junio 9th, 2014

Un aspecto triste de la vida es que no todo el mundo se alegra por el éxito que otros alcanzan. Sería maravilloso que cada persona se sintiera satisfecha consigo misma y que no se sintiera en la necesidad de rebajar a otros para hacer sentir su propia valía. No obstante, ese no siempre es el caso. Muchas personas se encuentran tan atrapadas en sus propios sentimientos de inutilidad que se les hace difícil demostrar reconocimiento hacia los progresos de otros.

A algunas personas a nuestro alrededor les interesa que uno conserve su posición actual en la vida. Se esfuerzan por mantenerlo a uno bajo control para asegurarse de que uno nunca progrese más allá de lo que ya ha alcanzado. Miden su propio desempeño en relación con la posición de uno en la vida, y si uno obtiene un avance, eso los hace sentirse amenazados en su propia posición.

Pueden sentirse amenazados por el éxito que uno consiga e intentan de forma sutil disuadirlo de trabajar por su sueños. O tal vez, puede que con el bienestar de uno en mira, no deseen que uno experimente decepciones, así que intentan desanimar las aspiraciones que uno tiene.

¿Qué tiene que ver todo esto con el éxito? Tiene que ver todo. Cuando uno recibe mensajes provenientes de personas cercanas, sean estos directos o sutiles, diciendo que uno es codicioso, demasiado ambicioso, poco realista o que está intentando llegar demasiado alto, tienen su efecto en uno. La duda o la incertidumbre pueden minar la propia confianza y la determinación.