Archivo para marzo 9th, 2012

La herencia genètica nos ha dotado de un bagaje emocional que determina nuestro temperamento, pero los circuitos cerebrales implicados en la actividad emocional son tan extraordinariamente maleables que no podemos afirmar que el caràcter determine nuestro destino… Las lecciones emocionales que aprendimos en casa y en la escuela durante la niñez modelan estos circuitos emocionales tornàndonos màs aptos – o màs ineptos – en el manejo de los principios que rigen la inteligencia emocional. En este sentido, la infancia y la adolescencia constituyen una autèntica oportunidad para asimilar los hàbitos emocionales fundamentales que gobernaràn el resto de nuestras vidas.

[en la quinta parte de su libro, Goleman] explora cuàl es la suerte que aguarda a aquellas personas que, en su camino hacia la madurez, no logran controlar su mundo emocional y de què modo las deficiencias de la inteligencia emocional aumentan el abanico de posibles riesgos, riesgos que van desde la depresiòn hasta una vida llena de violencia, pasando por trastornos alimentarios y el abuso de las drogas.

El conjunto de datos màs inquietantes de todo el libro tal vez sea el que nos habla de la investigaciòn llevada a cabo entre padres y profesores y que demuestra el aumento de la tendencia en la presente generaciòn infantil al aislamiento, la depresiòn, la ira, la falta de disciplina, el nerviosismo, la ansiedad, la impulsividad y la agresividad, un aumento, en suma, de los problemas emocionales.”

Inteligencia Emocional
DAniel Goleman

“… la importancia de la inteligencia emocional.. contituye el vìnculo entre los sentimientos, el caràcter y los impulsos morales. Ademàs, existe la creciente evidencia de que las actitudes èticas fundamentales que adoptamos en la vida se asientan en las capacidades emocionales subyacentes. Hay que tener en cuenta que el impulso es el vehìculo de la emociòn y que la semilla de todo impulso es un sentimiento expansivo que busca expresarse en la acciòn. Podríamos decir que quienes se hallan a merced de sus impulso – quienes carecen de autocontrol – adolecen de una deficiencia moral porque la capacidad de controlar los impulsos constituye el fundamento mismo de la voluntad y el caràcter.

Por el mismo motivo, la raìz del altruismo radica en la empatìa, en la habilidad para comprender las emociones de los demàs y es por ello por lo que la falta de sensibiliidad hacia las necesidades o la desesperaciǹ ajenas es una muestra patente de la falta de consideraciòn. Y si existen dos actitudes morales que nuestro tiempo necesita con urgencia son el AUTOCONTROL y el ALTRUISMO. ”

Inteligencia Emocional
Daniel Goleman

” [Hay] un autèntico desafìo para quienes suscriben una visiòn estrecha de la inteligencia y aseguran que el CI (CI = coeficiente o cociente intelectual) es un dato genètico que no puede ser modificado por la experiencia vital y que el destino de nuestras vidas se halla, en buena medida, determinado por esta aptitud. Pero este argumento pasa por alto una cuestiòn decisiva. ¿Què cambios podemos llevar a cabo para que a nuestros hijos les vaya bien en la vida?. ¿Qué factores entran en juego, por ejemplo, cuando personas con un elevado CI no saben que hacer mientras que otras, con un modesto, o incluso con un bajo CI, lo hacen sorprendentemente bien?. Mi tesis es que esta diferencia radica con mucha frecuencia en el conjunto de habilidades que hemos dado por llamar inteligencia emocional, habilidades entre las que destacan el autocontrol, el entusiasmo, la perseverancia y la capacidad de motivarse a uno mismo. Y todas estas capacidades, como podremos comprobar, pueden enseñarse a los niños, brindàndoles asì la oportunidad de sacar el mejor rendimiento al potencial intelectual que les haya correspondido en la loterìa genètica”

Inteligencia Emocional
Daniel Goleman

“Este malestar emocional también es el causante del alarmante incremento de la depresiòn en todo el mundo y de las secuelas que lo deja tras de sì la inquietante oleada de la violencia: escolares armados, accidentes automovilìsticos que terminan a tiros, parados resentidos que masacran a sus antiguos compañeros de trabajo, etc. Abuso emocional, heridas de bala y estrès postraumàtico son expresiones que han llegado a forma parte del lèxico familiar de la ùltima dècada,”
Daniel Goleman
“En la última década hemos asistido a un bombardeo constante de este tipo de noticias que constituye el fiel reflejo de nuestro grado de torpeza emocional, de nuestra desesperaciòn y de la insensatez de nuestra familia, de nuestra comunidad y, en suma, de toda nuestra sociedad. Estos años constituyen la apretada crònica de la rabia y la desesperaciòn galopantes que bullen en la callada soledad de unos niños cuya madre trabajadora los deja con la televisiòn como ùnica niñera, en el sufrimiento de los niños abandonados, descuidados o que han sido vìctimas de abusos sexuales y en la mezquina intimidad de la violencia conyual”.
Daniel Goleman